Por qué decidí construir ixai.dev en público

ixai.dev no es un producto terminado. Es un proceso. Y eso es exactamente lo que quiero que sea.

Durante mucho tiempo guardé proyectos en carpetas locales que nunca llegaron a ningún sitio. Tenían nombres como proyecto-v3-final-ok o web-nueva-2024-real. Eran trabajos que consideraba casi listos, pero en los que siempre encontraba algo que pulir antes de mostrarlos. Ese “algo” nunca desaparecía.

El miedo a mostrar el trabajo

Hay un miedo muy concreto que afecta a mucha gente que trabaja con tecnología y creatividad: el miedo a publicar algo que no está terminado. La lógica es comprensible. Si lo muestro incompleto, la gente verá los huecos. Juzgará lo que falta, no lo que hay. Y yo quedaré como alguien que no sabe lo que hace.

Ese razonamiento tiene un fallo fundamental: nada está nunca terminado. Cada cosa que he considerado “acabada” en algún momento tenía cosas mejorables que descubrí después. El umbral de “listo para publicar” se mueve siempre hacia adelante. Si esperas a cruzarlo, no publicas nunca.

Lo que aprendí del open source

Llevo años usando software de código abierto. Una cosa que el open source tiene muy clara es que el valor no está solo en el resultado, sino en el proceso. Los commits, los issues, las discusiones, los errores corregidos públicamente: todo eso es conocimiento que se acumula y que beneficia a quien llega después.

Los proyectos más útiles que he encontrado no eran los más pulidos. Eran los más honestos sobre su estado: un README que decía “esto funciona para mi caso de uso, puede que no funcione para el tuyo”, un changelog que documentaba qué había fallado y por qué. Esa honestidad genera más confianza que una fachada perfecta.

“Prefiero publicar algo imperfecto que no publicar nada.”

Eso no significa publicar cualquier cosa sin cuidado. Significa no usar la imperfección como excusa para el silencio.

Qué significa esto en la práctica

Para ixai.dev, construir en público implica varias cosas concretas:

Esto significa que habrá secciones incompletas, posts que quedan cortos, herramientas que funcionan a medias. Lo acepto. Es el precio de no guardar todo en una carpeta local con nombre de fecha.

Una invitación

Si estás construyendo algo, ya sea un proyecto de IA, un blog, una herramienta, una idea, te animo a publicarlo antes de que creas que está listo. No porque la calidad no importe, sino porque el acto de publicar cambia la naturaleza del trabajo: te obliga a ser más claro, más honesto, y te conecta con personas que tienen problemas parecidos a los tuyos.

El momento perfecto para publicar no existe. Existe el momento en que decides que lo imperfecto ya tiene suficiente valor para compartirse. Ese momento suele ser antes de lo que piensas.

Yo empecé con ixai.dev. Tú puedes empezar con lo que tienes ahora mismo.